En el marco del 491 aniversario de Ciudad Valles, se registra que hubo un singular personaje que se recuerda hasta hoy:
Ernesto Díaz Cadena, mejor conocido como El Indio Facundo, desde su niñez tuvo una vida difícil, quedó huérfano y fue obligado a vivir con un tío, de quien sufría maltrato, se vió obligado, desde los 14 años a salirse de su pueblo en el Estado de Hidalgo y llegó a Tamazunchale a rehacer su vida.
Perseguido por el infortunio, Ernesto Díaz Cadena, se ganó la vida de vendedor ambulante, ayudante de panadero y durante su estancia en Reynosa, Tamaulipas, al no verse favorecido con el trabajo, buscó otras alternativas y fue así como empezó a bailar apoyado con una pequeña flauta de carrizo.
De esta manera, comenzó a ganarse unos pesos, lo que le permitió paliar su difícil situación económica.
En el año de 1966, empezó a ser reconocido en esta ciudad al bailar y tocar su tambor y su flauta en la feria, causando sensación entre los niños.
Lamentablemente su vida fue de mucho sufrimiento, porque su esposa Rosa Alvarado, perdió la vista y se enfermó, al no tener los recursos económicos para su tratamiento, finalmente murió y a los pocos años el también enfermó, y aunque pidió ayuda para curarse, no tuvo eco y murió en su choza, que tenía en derecho de vía de la colonia Palma Sola.
La gente de Ciudad Valles aún lo recuerda con cariño, desde su música, su charla y su atuendo.
Fuente:
Prof. Crescencio Martínez Candelario
Cronista Municipal