-Ante la nula actuación de la Auditoría Superior del Estado en los supuestos hechos de corrupción denunciados por organizaciones y ciudadanos potosinos, diversas voces señalan que este órgano fiscalizador se ha convertido en el gran encubridor de funcionarios corruptos que abusaron de su posición para desviar recursos públicos.
Su actual titular Rocío Cervantes, fue designada en el 2017 primero como encargada de la oficina, tras el escándalo de la “Ecuación Corrupta” en el Congreso del Estado y la renuncia “por motivos de salud” del auditor José de Jesús Martínez Loredo en junio de ese año, quien dejaría entre otros pendientes, la “fiesta fantasma” por la que la ASE supuestamente pagó 700 mil pesos.
Desde entonces la labor de la auditora Cervantes ha dejado mucho que desear, ya que no se presentó ninguna denuncia ni amplió las investigaciones en contra de Martínez Loredo.
En septiembre del 2020 la Asociación de Abogados Postulantes exigió la renuncia de Cervantes Salgado por el rezago de más de 2 mil expedientes y no investigar las denuncias como la que existe contra los Servicios de Salud y el saqueo en la institución, la de los supuestos malos manejos del Invernadero Santa Rita, además del pago de laudos millonarios a ex funcionarios de la ASE relacionados con la “Ecuación Corrupta”, entre otros.
Desde el pasado proceso de la entrega-recepción se advirtió que en varios exfuncionarios públicos hay elementos para la configuración de diversos delitos como enriquecimiento ilícito, desvío de fondos públicos y peculado, entre otros, sin que a la fecha se hayan entablado los procesos sancionatorios correspondientes.